La arista sureste de Palas es una bonita escalada en un entrono que merece mucho la pena, con muy buenas vistas del Midi, Balaitus, norte del Arriel el lac de Artouste, los ibones de Arriel…

Después de realizar la escalada de la vía Géminis en Forronias, Dani y yo nos organizamo0s un poco las fechas y quedamos en realizar la ascensión en 2 días, uno subiendo a dormir al refugio de Arremouilit, y otro para ascender el Palas por su arista sureste. El descenso lo haríamos por la chimenea Ledormeur, en la vertiente española, y llegaríamos a la sarra donde dejaríamos un coche.

La subida por el valle de Arrious es muy cómoda, y al llegar al col d´Arrious acortamos camino por el paso d´Orteig equipado con un cable. El refugio de Arremouilit es muy pequeño, nosotros “dormimos” en la tienda que tienen fuera. El entorno, la cena y el desayuno hacen que merezca la pena una visita a este refugio, aunque no sea uno en los que se descansa plenamente.

Después de una noche movidita por el viento (las literas de la tienda con el viento se movian como los camarotes de un barco), desayunamos con las primeras luces y empezamos la subida al collado del Palas para desde allí cruzar hacia el puerto de Lavedán donde comienza la arista sureste.

Para acceder a la arista la escalada comienza un poco a la izquierda del puerto de lavedán, tras superar el primer gendarme, un tramo horizontal con mucho ambiente nos deja al pie de un gran gendarme que se supera en varios largos un poco de izquierdas a derechas. Esta parte es la que tiene los largos más verticales. Tras escalar este gendarme, se superan diferentes brechas, canales y bloques que dan acceso al último tramo ya con el hito de la cima a la vista.

La bajada se hace por la chimenea Ledormeur, marcada con flechas rojas el camino a seguir y con cruces el que no hay que seguir.

La arista no supera el III+, es bastante contunia, con ambiente y con roca muy buena en la mayor parte del recorrido. Aunque su dificultad sea moderada, el Palas es una gran montaña cuyos canchales de piedra ponen a prueba la resistencia, paciencia y humor de muchas personas que quieren ascenderla. Con Dani hicimos eso, aguantar toda la escalada de la arista, tomarnos con calma tanta pedrera y con mucho humor la larga llegada a la Sarra.

Enhorabuena Dani por lo que es una muy, muy buena actividad de alta montaña.