Cualquier escalada en el Midi suele ser algo grande en un ambiente espectacular. La travesía de sus cuatro puntas principales, además de una actividad en un marco incomparable, es una escalada en la que se hace de todo, escalar a largos, en ensamble con seguros intermedios, trepadas, tramos de arista… y sobre todo una actividad de aventura larga, muy larga.

Junto con David Lombas, empezamos la escalada por las conocidas “viras”, o Pombie-Peyreguet, que se suelen usar para bajar de la Jean Santé. Antes de la gran chimenea del Pombie-Peyreget nos salimos a la derecha para llegar por terreno más fácil a la brecha Jean Santé (salida del corredor Pombie-Suzon), y desde allí por terreno fácil a la Punta Jean Santé, la primera de esta larga jornada.

Para subir a la Punta Aragón decidimos ir por la vía Barrio-Bellocq pero… no tengo ni idea de por donde fuimos, ya que ahora viendo bien la reseña y su descripción (roca buena y IV+) no coincide con lo que escalamos, la primera parte con roca mala y dificil de proteger, y la segunda con roca mejor y también dificil de proteger, la dificultad…¿V+? Bueno, en fin, lo que si que hicimos fue hacer cima en la Punta Aragón a través de su característico callejón-chimenea en la que nos tocó izar las mochilas entre risas y más risas.

Desde la cima Punta Aragón, se va crestando hasta el reino de Pombie y desde allí comodamente al Grand Pic.

Para finalizar la travesía “solo quedaba” bajar a la Fourche, remontar hasta la cima del Petit Pic y bajar al collado Peyreguet por la riasta Peyreguet. Pues así lo hizimos, y llegamos zurradisimos al collado, eso sí, muy, muy contentos.

Pues entre risas, algun que otro embarque, más risas, y un entorno espectacular, David y yo nos hicimos con las 4 puntas, una aventura más que contar.

Yo disfruté muchisimo, por el ambiente, por lo entretenido del manejo de cuerda, por subir un par de cimas que no había subido. Sin duda es una gran actividad en terreno de aventura.